Diego Luna, el bajativo del Hay. Entérese por qué.
Foto: Agencias
Porque el placer de cada conversación que se da en el Hay es similar al que experimenta el paladar con cada plato que un buen cocinero nos sirve en la mesa, acá les recomendamos un menú Terra para probar lo justo y no salir indigestado.
Entrada:
Concierto de Carlinhos Brown. Con ese tumbao con el que Brasil va por el mundo casi que humillándonos con la majestuosidad de su música, abra su paladar al sabor de Carlinhos Brown, un perfecto ejemplo de lo que significa la apropiación de ritmos foráneos por la música brasileña, que toma un poco de jazz, un poco de funk, mucho de percusión y todo de la sangre carioca para lograr una composición afincada, con total coherencia, que tanto en los labios como en los oídos se funde con naturalidad. El trabajo que Brown ha venido haciendo en barrios marginales de Salvador de Bahía fue documentado por Fernando Trueba en su película “El milagro de Candeal”.
Sherbet:
John Leguízamo. El actor colombiano más famoso de Hollywood estará contando anécdotas sobre su vida como inmigrante en Estados Unidos. Lector empedernido de piezas de teatro y reconocido por sus papeles en “Romeo y Julieta” y “Carlito´s Way”, entre muchas otras, Leguízamo dejará ver lo estructurada que es su cabeza, no solo a la hora de actuar, sino a la hora de contar historias. Espere fascinantes historias callejeras en las que Leguízamo compara y yuxtapone diferentes culturas, desde la época en la que se sentía menos integrado en la cultura americana hasta el día en que le tocó vivir en carne propia la caída de las Torres Gemelas desde Brooklyn,
Plato fuerte:
Jonathan Franzen. Conversará con el escritor colombiano Juan Gabriel Vásquez el sábado 28 de enero en el Teatro Adolfo Mejía a las 7:30 p.m. El plato promete complejidad y varias guarniciones porque Franzen utiliza a la familia como núcleo central de sus historias y la crítica asegura que en todas sus novelas esboza o, mejor, retiñe personajes del común que nos dan una vista amplia del mundo que vivimos con una muy buena profundidad de campo. El escritor criado a las afueras de San Luis, Misuri, vive actualmente en Nueva York y en 2001 fue merecedor del Pulitzer por su novela “Las correcciones”, una historia desgarradora y a la vez divertida sobre un tipo bueno para nada y el derrumbamiento de su familia a partir del Parkinson de su padre. Franzen es comparable con grandes narradores tradicionales como Faulkner y su última novela, “Libertad” ha sido traducida recientemente al español.
Postre:
Lucho Bermúdez según Carlos Vives y Daniel Samper Pizano. Uno de los grandes compositores que ha dado nuestra tierra será por fin homenajeado como lo habría merecido en vida. Vives y Samper nos harán un recorrido por los aportes invaluables que el compositor, arreglista e intérprete le heredó a un país que en términos musicales estuvo mucho tiempo inclinado hacia lo andino, dándole así valor a los ritmos afrocaribeños y dotándolos de un rigor y una elegancia propios de las bandas de swing de los años 30. Oriundo de Carmen de Bolívar, Bermúdez internacionalizó el porro, la cumbia y el merecumbé y se empapó de lo que pares como Benny Moré, Celia Cruz y Pérez Prado estaban haciendo con sus ritmos raizales.
Tabla de quesos:
Aunque pareciera no ser el plato más determinante de la comida, sin duda hay un par de quesos que por su carácter se quedan grabados en el paladar. Así las cosas, la tabla de quesos del Hay la componen esos personajes que uno no se proponía ver y que tal vez no había oído mencionar, debido a que son solamente conocidos en sus latitudes. Sabores indiscutiblemente fuertes y penetrantes como el chileno Alejandro Zambra, el mexicano Xavier Velasco y la danesa Jane Teller, los tres plumas agudas con a mayúscula.
Bajativo:
Diego Luna recita un poema de Ginsberg. El famosísimo actor y director mexicano leerá el famoso “Aullido” de Allen Ginsberg, uno de los llamados poetas beatnik de la literatura norteamericana. El poema narra descarnadamente la búsqueda insistente de todos esos creadores que acabaron por cobijar a toda una generación bajo el nombre de la generación beat, y que se caracterizó por rechazar el puritanismo americano y entregarse a largos viajes y búsquedas filosóficas a través de la liberación sexual, el uso de las drogas y el alcohol, y mucho jazz. Si quiere darle un sorbo al chupito acá le va un aparte del poema: “Quienes dieron vueltas y vueltas en la medianoche por el patio de trenes preguntándose a dónde ir, y fueron, sin dejar corazones rotos”.
Café:
Daniel Samper Ospina contándole a Rodrigo Pardo cómo es que echa mano del humor, el sarcasmo y la ironía para satirizar la política con tanto estilo.
- Terra


