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20 de abril de 2013 • 05:47

El español pierde espacio en las escuelas de Río de Janeiro

 

El español, con sus múltiples matices y acentos, se oye a diario en las calles y playas de Río de Janeiro, metrópoli turística y hogar de miles de inmigrantes iberoamericanos, pero la lengua de Cervantes perderá espacio en sus escuelas a partir de 2014 por decisión de la Alcaldía.

El nuevo plan educativo municipal, que ha soliviantado a los profesores, prevé que el castellano deje de impartirse de forma obligatoria en las escuelas primarias y se convierta en una asignatura optativa fuera del horario lectivo normal.

Esta medida no afectará a los colegios privados ni a las escuelas secundarias que, al igual que el resto de Brasil, tienen la obligación de ofertar el español por una ley de 2005, sancionada por el entonces presidente Luiz Inácio Lula da Silva en un esfuerzo por estrechar lazos con los vecinos latinoamericanos.

El retroceso del español en las escuelas primarias cariocas comenzó hace tres años de forma gradual: primero se eliminó del plan de estudios del sexto curso, luego del séptimo y este año dejó de ofrecerse a los alumnos de octavo.

Los estudiantes de noveno, los de 14 años, son los únicos a los que todavía se les mantienen las clases de castellano, pero el año que viene éste cederá su lugar al inglés y será excluido del horario lectivo.

La Asociación de Profesores de Español del Estado de Río de Janeiro (APEERJ) ha puesto el grito en el cielo al entender que esta es una "política lingüística equivocada que devalúa" el castellano e "ignora" una ley municipal de 1999 que obliga a ofertarlo en todos los cursos de primaria.

"Dicen que no hay espacio para dos lenguas extranjeras, pero en el plan de estudios siempre hubo dos. ¿Por qué privar a los alumnos del español de la noche a la mañana?, justo en este momento que vive Brasil con el Mundial y los Juegos Olímpicos. Es contradictorio", dijo a Efe el presidente de la APEERJ, Renato Pazos Vázquez.

La Secretaría Municipal de Educación (SME) considera que la legislación solo impone que haya una lengua extranjera obligatoria en el plan de estudios.

"Optamos por el inglés por motivos claros", dijo a Efe un portavoz de la SME, Daniel Gonçalves, quien aseguró que la demanda por el castellano "no disminuirá" puesto que, por primera vez, las clases estarán disponibles para los nueve cursos de primaria.

Los profesores discrepan y creen que el interés por el español sí decaerá cuando los alumnos se vean forzados a estudiar fuera del horario lectivo.

"Se sacará el español del horario lectivo normal, se obligará a los alumnos que quieran estudiarlo a ir por la tarde y no todas las escuelas van a tener oferta. ¿Qué va a pasar?, que muchos alumnos dejarán de ir", aseveró Vázquez.

La APEERJ lamenta que los cambios se hayan aplicado "sin consultar" a la comunidad educativa y además se queja de que las condiciones de trabajo de los profesores de este idioma son cada vez más precarias, algo habitual en este gremio en Brasil.

Vázquez explicó que la disminución de clases de español ha llevado a muchos profesores a optar por enseñar otras asignaturas, en especial, lengua portuguesa.

Una circular enviada por la SME a las escuelas el pasado febrero sugiere varias alternativas para los profesores de español que se consideren como "excedentes", entre ellas los laboratorios de informática o clases de lectura.

En un intento de frenar los cambios, la APEERJ redactó una petición pública en defensa de las clases de español que, en sus primeras semanas, ha recopilado algo más de 3.400 firmas.

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