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- Perteneciente a la generación de cineastas británicos curtidos en el mundo de la publicidad, Tony Scott desarrolló su carrera a la sombra del prestigio de su hermano Ridley. A pesar de que, en la obra del primero no hay obras maestras como 'Alien' o 'Blade Runner', la filmografía de Tony Scott está repleta de éxitos comerciales que no siempre cosecharon el rechazo de la crítica. Junto a Adrian Lyne o Alan Parker, Tony Scott fue reclamado por Hollywood para desarrollar su carrera cinematográfica. 'El ansia' (1982), su ópera prima, es la adaptación de la novela homónima de Whitley Strieber, revisión del tema del vampirismo ambientada en el Nueva York contemporáneo. Catherine Deneuve, David Bowie y Susan Sarandon protagonizaron un film de estética cuidada hasta el exceso que, a pesar de su tibio recibimiento, se ha convertido en una obra de culto con el paso de los años. Foto: Metro-Goldwyn-Mayer
- 'Top Gun' (1986) fue la película que le hizo alcanzar la fama internacional, lanzando al estrellato a Tom Cruise. Don Simpson y Jerry Bruckheimer produjeron uno de los títulos míticos de los ochenta, un ejemplo de cine de estética publicitaria narrado a ritmo de videoclip. El film recaudó más de 170 millones de dólares. Foto: Getty Images
- En 1987 se hizo cargo de la segunda entrega de 'Superdetective en Hollywood', vehículo para el lucimiento de Eddie Murphy que se convirtió en uno de los taquillazos de 1986. Aunque no logró una buena acogida de la crítica, fue una de las cintas más taquilleras del año. Foto: Paramount Pictures
- En un su búsqueda de un cine más personal, dirigió a Kevin Costner y a Madeleine Stowe en 'Revenge' (1990), thriller con la venganza y el adulterio como temas de fondo que se estrelló en la taquilla mundial. Repitió con Tom Cruise para 'Días de Trueno' (1990), intento de prolongar el taquillazo de 'Top Gun' que pasó sin pena ni gloria. Una jovencísima Nicole Kidman fue su partenaire femenina. Foto: Paramount Pictures
- Después de contar con Bruce Willis en la irregular 'El último boy scout' (1991), conoce a Quentin Tarantino y le ofrece dirigir uno de sus guiones. El resultado fue la violenta 'Amor a quemarropa' (1993), largometraje de presupuesto modesto y reparto brillante en el que destacaban Christian Slater, Patricia Arquette, Brad Pitt o Gary Oldman, entre otros. Foto: Warner Bros.
- 'Marea roja' (1995) fue uno de los mayores éxitos comerciales de su carrera, un thriller de acción ambientado en un submarino para el que contó con Denzel Washington y Gene Hackman. 'Fanático' (1996) estuvo protagonizada por un Robert de Niro pasado de rosca y no convenció a nadie. Con 'Enemigo público' (1998) recuperó el pulso narrativo en un film sobre conspiraciones tecnológicas con Will Smith como estrella principal. Foto: Hollywood Pictures
- 'Spy Game' (2001) se vio beneficiada por la presencia de Robert Redford y Brad Pitt, pareja de notable tirón comercial. Entre 'El fuego de la venganza' ( 2004) y 'Déjà Vu' (2006), ambas protagonizadas por Denzel Washington, rodó 'Domino' (2005), en la que Kiera Knightley daba vida a la cazarrecompensas Domino Harvey. Foto: Universal Pictures
- Para sus dos últimos proyectos, 'Asalto al tren Pelham 123', remake del clásico de los 70, e 'Imparable', contó con Denzel Washington, convertido en su actor fetiche. Ambos títulos certificaron el buen hacer de Scott al otro lado de la cámara, su dominio de los resortes del cine de acción y su vocación de cineasta siempre dispuesto a entretener a la audiencia. Foto: FOX
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Perteneciente a la generación de cineastas británicos curtidos en el mundo de la publicidad, Tony Scott desarrolló su carrera a la sombra del prestigio de su hermano Ridley. A pesar de que, en la obra del primero no hay obras maestras como 'Alien' o 'Blade Runner', la filmografía de Tony Scott está repleta de éxitos comerciales que no siempre cosecharon el rechazo de la crítica. Junto a Adrian Lyne o Alan Parker, Tony Scott fue reclamado por Hollywood para desarrollar su carrera cinematográfica. 'El ansia' (1982), su ópera prima, es la adaptación de la novela homónima de Whitley Strieber, revisión del tema del vampirismo ambientada en el Nueva York contemporáneo. Catherine Deneuve, David Bowie y Susan Sarandon protagonizaron un film de estética cuidada hasta el exceso que, a pesar de su tibio recibimiento, se ha convertido en una obra de culto con el paso de los años.
Foto: Metro-Goldwyn-Mayer

